jueves, septiembre 07, 2006

Crónica desde un lugar con parlantes

"Un castigo al tímpano" fue una de las frases utilizadas por un medio de prensa escrita para terminar de catalogar el último concierto del maestro argentino, Gustavo Cerati, en el Teatro Caupolicán (ex pero siempre Monumental) el pasado viernes 25 y sábado 26 de agosto. No por alguna deficiencia del espectáculo, sino por el excesivo volumen.

Antes de proseguir, les comento que el título de este atrasado post es obra y gracia de otro maestro, mi gran amigo Sebastián de la Gente.

Aquella noche del 25, más de 6 mil personas coparon el recinto, para corear a toda voz más de 20 canciones de Cerati solista y uno que otro tema de Soda Stéreo.

Es cierto... el volúmen estuvo demasiado fuerte. Las afiladas guitarras que trajo Cerati al alero de su último álbum, "Ahí vamos", me dejaron los tímpanos medios tontos durante 2 días. Pero no era primera vez que me pasaba y tampoco era para taaaanto!!

Abrió la con una seguidilla de temas del "Ahí Vamos", tocadas en el mismo orden que en el disco. Y de a poco las fue intercalando con temones como "Toma la ruta", del infaltable Dynamo; "Ecos", antiquísima sorpresa de Soda; "Té para tres", del genial "Canción Animal", más otras obras de arte de su notable carrera como "Avenida Alcorta" ó "Paseo inmoral".

Debo reconocer que lo que más me gustó escuchar fue "Planta" del "Sueño Stéreo", "Tu medicina" del "Colores Santos" y "Prófugos", que sonó fresca y apoteósica. Es la segunda vez que lo veo como solista (la primera fue en el mismo lugar para la gira del "Bocanada"), y la cuarta o quinta vez que lo veo en vivo, ya que a Soda Stéreo los he presenciado por lo menos en cuatro increíbles jornadas, incluyendo su primera vez en Chile el año 1986 para el Festival de Viña (qué recuerdos, qué chico era yo!!), y su multitudinario concierto de despedida en el Estadio Nacional.

Creo que ver a Gustavo Cerati es un gusto que uno se debe dar. En mi opinión, no hay otro músico latinoamericano con una carrera tan sólida y variada, casi sin bajos, como la carrera del afortunado ex marido de nuestra Cecilia Amenábar.

Pese a que el show podría haber durado toda una noche sin bajar las revoluciones, dada la cantidad de material de donde echar mano, hay un par de canciones que me habría gustado escuchar: "Ameba", "Lo que sangra (la cúpula)", o "Ángel eléctrico". En fin... "Cabeza de medusa" tampoco la tocó esta vez, pero les garantizo que en vivo suena total. Compruébenlo ustedes mismos:

miércoles, agosto 23, 2006

El Rock, mi vida, el Rock

Comencé con este blog el 2004 mientras escuchaba algo de música. Como lo dice mi perfil, soy un devorador demente de música, especialmente rock y heavy metal. Hoy (¿o ayer?), escuché algunos temas que me hicieron pensar en la idea de incorporar, cada cierto tiempo, 2 temas para los que quieran deleitarse un rato.

Hay temas súper rebuscados, pero decidí recurrir en cierta forma a los "clásicos", los que me han marcado, los que me excitan, los que me dan energía, y acompañarlos de algo un poco más fuerte, tal vez para paladares más refinados... o al menos exigentes.

Aquí voy con "Pour Some Sugar on Me", de Def Leppard, una de mis Top 10 bandas, sin lugar a dudas. Esto es 80s. Esto es adrenalina pura, carrete, buena onda, baile, desenfreno. Esto es ROCK! La conocí por allá por el 88 (¡UF!), y tengo la imagen grabada en mi mente de todo mi curso bailándola en una fiesta del Colegio Chuquicamata.





Y bueno... la acompañaré por esta otra, la potente "Black Magic" de Slayer. He visto a Slayer 2 veces en vivo. La primera vez junto a Kiss y Black Sabbath en lo que fue el primer concierto DE VERDAD en mi vida, aquí en Chile. La segunda vez con Anthrax y Helloween.

El álbum "Show no Mercy" lo conocí también por allá por el 88 (¡doble uf!), y de hecho recuerdo haber sacado un par de temas para tocarlos con mi banda en vivo. No es lo mejor de Slayer pero me da igual. Es potentísima. Espero poder ir por tercera vez a ver a esta banda, liderada por el chileno Tom Araya, dentro de un mes.





Up the irons!!

lunes, julio 31, 2006

Match Point

Una escena de la película Match Point, de Woody Allen
El hombre que dijo "preferiría tener suerte antes que ser bueno" fue muy sabio. La gente generalmente se asusta al darse cuenta de cuánto puede impactarnos la suerte. Hay momentos en un partido de tennis en que la pelota golpea la punta de la red, y por una fracción de segundo, se detiene en el aire. Con un poco de suerte, la pelota pasa la red, y ganas. O quizás no, y pierdes.


Con esta magnífica frase y la cámara en un close-up a la red de una cancha de tenis, en donde se ve la pelota ir y venir hasta golpear la red, comienza Match Point, primer acercamiento del gran Woody Allen a la letal combinación de thriller, drama, y romance.

No es LA cinta del año, indudablemente, pero perfectamente habría pagado el doble por verla. Nominada al Oscar y con las sobresalientes actuaciones de Scarlett Johansson (actualmente promocionando la última cinta de Woody Allen, "Scoop"), Emily Mortimer y Matthew Goode, quienes definitivamente opacan levemente el desempeño del joven protagonista, Jonathan Rhys Meyers, Match Point te absorve rápidamente de principio a fin.

Woody Allen hace gala, una vez más, de su excelente habilidad narrativa como director y se apoya certeramente en una gran dirección de fotografía para brindarnos excelentes ambientes filmados en una clásica pero preciosa Londres.

Si la van a ver, cuéntenme si para ustedes la pelota cruzó la red, o se quedó en vuestro lado.

¡Suerte!

viernes, julio 28, 2006

Hoy brillo


Hoy ando brillante. Me gusta como ando hoy. Siento que cada frase que pronuncio suena bien. Siento que si bien hace frío, el sol me acaricia más fuerte que al resto. Siento la caricia de mi voz en mi propia piel. Mi piel está un poco más suave que otros días, en que parece piel de cocodrilo. Estoy un poco más relajado. Me he portado mejor en la pega, atinando más a tiempo, comenzando a aplicar mis recursos. Pero hoy día ando realmente bien. No he dormido mucho ni me he hecho ninguna clase de tratamiento, pero me siento como un diamante, puedo ser explotado... o explotar en cualquier momento. Me gusta estar brillante, y escuchar Alice in Chains en su fase más depre y tolerar eso sin dejar de brillar; hacer la comparación y saber que casi todo está bien. Podría enumerar cosas que me faltan, pero no hoy. Hoy no me falta nada. Tengo el amor que necesito. Un poco lejos, pero está, ahí, vivo... comenzando también a brillar.

viernes, julio 21, 2006

Adios Syd Barret...

Esta semana, este mes, este último tiempo he estado en otra. Como me pasa muy a menudo, mi desorganización me jugó una mala pasada, y he estado colapsado de pega.

Pero hubo un momento esta semana que me dejó frío, pensativo, y triste... Falleció, a los 62 años, el maestro Roger Keith Barret, más conocido como Syd Barret.

Syd fue uno de los fundadores de Pink Floyd, mi segunda banda favorita, en 1965, hace más de 40 años!!! Alcanzó a estar solamente para el álbum debut de los ingleses, el "The Piper at the gates of dawn", para luego optar por la droga, el alcohol, el LCD, y se perdió para siempre. Se convirtió en leyenda, leyenda que alimentó mi apetito musical durante más de 15 años. Se especuló y habló mucho de él... se desconocía su paradero.

Grabó un par de discos como solista, trabajos magistrales pero muy difíciles de digerir. Pink Floyd le dedicaría el álbum "Wish you were here", especialmente los temas "Shine on you crazy diamond" y "Wish you were here".

Syd Barret nos dejó, atormentado por una diabetes y quizá qué otra enfermedad que lo tenía hace tiempo a mal traer.

Un minuto de silencio por el maestro fundador de una de las bandas más importanes de todos los tiempos. Shine on, crazy diamond!!

Syd Barret