Y por fin puedo decir que he visto al gran maestro Silvio Rodríguez, uno de los cantautores latinoamericanos y mundiales más importantes de todos los tiempos, EN VIVO!!Fue a los 12 años cuando lo escuché por primera vez. De la mano de Eduardo Gatti y del mismo Silvio, a través de cancioneros, aprendí a tocar guitarra. Desde entonces he seguido con atención su carrera y he vibrado y hasta llorado con sus canciones. Es que el cubano es un ícono presente en el inconsciente colectivo de no una, sino varias generaciones, en cualquier parte del mundo de habla hispana.
Añoro las fogatas de vacaciones de verano, en que no faltaba quien tocara alguna canción del maestro en guitarra. Silvio es infaltable en cualquier reunión en torno al fuego, con guitarra en mano, y tal vez un vaso de vino tinto.
El trovador, cuya carrera comenzó en la década de los 60 (pese a que su primer disco oficial data de 1975), ya había venido a Chile en unas 10 ocasiones. Pero por diversos motivos no me había decidido a ir a verlo. Temía que su voz ya estuviese gastada, o que no tocara ninguno de sus clásicos.
Sin embargo todos esos temores quedaron en el pasado luego de haberlo visto en el espectacular Arena Santiago, el pasado 1 de marzo, ante la presencia de unos 8 mil asistentes.
La voz y la guitarra de Silvio están intactas. Me deleitó con temas nuevos, así como también con viejos clásicos como Te doy una canción, Papalote, De la ausencia y de ti, La Maza, Quien Fuera, Pequeña serenata diurna, Óleo de una mujer con sombrero, La Era está pariendo un corazón, Ojalá, entre otras.
Un poco lejano o frío... puede ser. Un tanto bajo el volumen de su voz y del bajo... también. Demasiados bis, en vez de tocar más larga e ininterrumpidamente.... claro que sí.
Pero al final del día el balance es más que positivo. Histórico. Notable. No hay conciertos perfectos, y pese a que quedé con gusto a poco, puedo afirmar, con una extraña satisfacción, que cada vez me puedo morir más tranquilo.
He vuelto, después de 2 semanas de vacaciones en la IV región. Definitivamente, parece que el verano es la única estación del año que 
