The show must go on es un tema de Queen, la banda protagonista de mi post anterior y de la cual destaqué un tema dentro de la lista de mis 22 canciones favoritas de todos los tiempos. Show must go on significa el show debe continuar. Pero también se puede traducir como "hay que seguir adelante". Y es en eso que he estado pensando harto durante los últimos días.
Estoy bastante dolido, para serles franco. Cuando la persona a la que he amado con una fuerza inigualable y sincera durante años me ha dicho "no quiero que perdamos el contacto.... quiero que sigamos siendo amigos", y resulta que después, a pocos meses de la ruptura ni siquiera me llama, escribe o manda un mensaje de texto para saludarme en mi cumpleaños y más encima al hablar con ella varios días después me dice que "quería que este año fuera distinto".... "quise dejarte tranquilo".... entre otras rarezas inexplicables, entonces duele. Duele, asombra y decepciona profundamente.
Y es así como me siento. Pero como en realidad el tema ni siquiera merece seguir siendo abordado, titulé así este post y me puse a pensar en otra de mis 22 canciones favoritas de todos los tiempos. Un nodo más en mi banda sonora. ¡Y cresta que me costó! Se trata de otra de mis bandas Top 5 de todos los tiempos. (Ya he mencionado 3, como para que se hagan una buena idea). Y elegir un solo tema de Metallica (así como lo tuve que hacer con Iron Maiden y Faith No More) ha sido muy difícil.
Sin embargo me concentré en mi álbum favorito. ¿Kill 'Em All? Nones. Lo ha sido, a ratos. También lo han sido el Ride the Lightning y el Master of Puppets. Pero hace unos 17 años, cuando escuché Metallica por segunda vez en el Kenwood de mi papá (luego de haber dado con temas como Seek & Destroy, For whom the bell tolls, Fade to black, Whiplash, Metal Militia, The four horsemen, o Welcome Home (Sanitarium)), me encantó el sonido limpio pero potente de ...AND JUSTICE FOR ALL. Es un álbum muy pulcro, que cobija uno de los mejores temas de todos los tiempos, indiscutiblemente: One. Pero hay otra que me ha acompañado en reiteradas ocasiones y se ha convertido en una regalona. Estuve a punto de seleccionar el tema homónimo del disco, o la tremenda To live is to die, pero cambié de opinión.
Por lo tanto, como en la vida hay que seguir adelante, dar vuelta muchas hojas, cerrar muchos capítulos y simplemente continuar con el show, los dejo con un tema que me llena los poros con el mejor metal y que me da fuerza para seguir adelante. Señoras y señores, esto se llama Harvester of Sorrow.
Ah!! Y que no se me olvide decirles de nuevo: usen Firefox!!
Hoy día estoy cumpliendo 32 inviernos. No importa que ya estemos prácticamente en primavera, que los cielos de Chile estén hermosos con miles de volantines anunciando el cambio de estación. Aún es invierno y estoy feliz. Feliz porque nunca había pasado 8 horas de mi cumpleaños viajando por Chile (no es tan aburrido como se podría pensar). Contento porque lo pasé muy bien en Concepción, y porque ahora voy a Los Molles donde me espera gran parte de mi familia. Muy agradecido por todas las llamadas de saludo, mensajes de texto, emails, etc.
Los dejo con el 4to. tema de mis 22 favoritos de todos los tiempos. Elegí esta canción porque habla de la vida y la muerte. ¿Quién no ha pensado acerca de eso? Yo mismo pensaba en mi muerte hoy día!! Y... ¿qué tiene de malo? Nada. Absolutamente nada. Es un tema triste pero me para los pelos. Y en este día especial, eso es todo lo que importa.
César Arbulo es su nombre. Lo conocí en la capital de la República Oriental del Uruguay, mientras exponía todo su talento en una feria callejera. César es un escritor, pero además de eso, es todo un artista conceptual. Probablemente más de alguno de ustedes conozca a este trotamundos, ya que César vivió por algún tiempo en Chile, encantando a mucha gente con sus escritos.
Bueno, el objetivo de este post es para contarles que este escritor ha comenzado a administrar un sitio Web destinado a difundir a la nueva literatura uruguaya. El sitio se llama Palabras del Uruguay.
Comenzó esta aventura cibernética hace poco, y le pide al pueblo chileno (especialmente a los amantes de la literatura y el arte), que visitemos el sitio y le demos nuestras opiniones. Si les gusta el sitio y sus objetivos, les pido un favor: difúndanlo entre sus contactos, el objetivo es noble y ha costado mucho llevarlo adelante. Y si alguien quiere leer o conocer en persona estos notables libros, es cosa de que me contacten aquí mismo. Junto a mi gran amigo César, reciban un abrazo y este mini extracto, sacado del libro titulado Vendo por Viaje.
Quisiera ser un hombre libre, y no hablo de esa libertad compleja de la que, dicen, nace en los tratados de paz y en las declaraciones de derechos; estoy buscando una libertad más simple y cotidiana que me permita al menos -y no es a lo único que aspiro- poder mirarte a los ojos fijamente sin que me tiemble hasta la médula espinal; poder, una noche de no importa qué día, cantarte unas serenatas a la luz de las estrellas sin que vengan a buscarme, junto con la poesía, los enfermeros del psiquiátrico hospital.
La canción Nº 3 de mis 22 favoritas
Esta canción la iba a guardar para más adelante, pero como calza muy bien con el post, que es un post latino, y además el tema es en español, decidí incluirla ahora. Elegir 2 ó 3 canciones favoritas en español para esta lista no es fácil, aunque en realidad la tarea la tenía resuelta hace un par de días. Soda Stereo es una de mis bandas preferidas. 100% pop para algunos, estos argentinos tienen joyas de museo, como el indispensable Dynamo (1992) y absolutamente todas sus canciones. Podría haber elegido Ameba, En Remolinos, Claroscuro o Fue, pero sin duda es TOMA LA RUTA la canción que más me ha trastornado de los Soda.
César Arbulo, mi amigo escritor y poeta, ha tomado innumerables rutas en su vida. Ha vivido en distintos países así que esta canción se la dedico a él.
Sal del camino... toma la ruta... será diferente.....
Estoy de luto. La ciudad-pueblo-campamento en donde me crié y viví la etapa más importante de mi vida ha cerrado sus puertas. Ya nadie podrá seguir habitando una de las ciudades más freak, extrañas y adorables del mundo debido a normas internacionales de contaminación atmosférica.
Para mis amigos extranjeros, que son muchos y me leen en silencio, Chuquicamata es la mina a cielo abierto más grande del planeta Tierra. Y a su costado se construyó, hace más de 90 años, una ciudad que en su momento llegó a albergar a unos 24 mil habitantes. Por esa ciudad (sí, ciudad, no pueblo) pasaron diversas personalidades de diversos ámbitos a nivel internacional, como Salvador Allende, Augusto Pinochet, o Fidel Castro. No voy a hacer más historia acerca de Chuquicamata, para eso existe Google. Pero sí quiero mencionar por qué esta ciudad, hoy pueblo fantasma, es objeto de culto para miles de personas como yo.
En Chuquicamata se encontraba uno de los primeros cines que hubo en Latinoamérica. Hubo veces en que el lanzamiento de películas de cine se hacía de forma coordinada y paralela entre Chuqui y los Estados Unidos de América.
Chuqui contaba con, de nuevo, uno de los hospitales más modernos y avanzados de Latinoamérica, y lejos el mejor de Chile.
Los trabajadores de Chuqui no pagaban cuentas de energía eléctrica, ni gas, ni agua ni colegio. Tampoco se pagaba el teléfono ni el petróleo para las estufas. Incluso la empresa, Codelco, abastecía prácticamente todos los hogares con muebles.
En Chuqui había más pistas de bowling que en Santiago... hubo un tiempo en que Santiago tenía sólo una pista de bowling, mientras en Chuqui había dos. Y las dos espectaculares.
En Chuqui había, proporcionalmente hablando, más canchas de tenis por habitante que en cualquier otra parte del país.
Chuquicamata estaba fuertemente segmentado y dividido en clases sociales, cosa de la que me averguenzo hasta hoy.
El Colegio Chuquicamata estuvo alguna vez entre los 5 mejores colegios de Chile. Hoy, estando en Calama, ocupa el lugar Nº 19 entre los colegios de su categoría.
En Chuqui no había pobreza, ni basura en las calles. En Chuqui tú hacías dedo y te llevaban.
En Chuquicamata éramos todos felices (aún así, hubo muchos suicidios...). No necesitábamos nada. Había videoclubs, canal de TV propio, llegó MTV antes que a cualquier otra parte de Chile, farmacia, botillerías, fiestas, fogatas, piscina temperada, salón de pool, comedores, bar, restaurantes, multitiendas, un auditorium enorme, gimnasios, canchas de béisbol, rugby, fútbol, basketball y casi todos los "bol" que se les puedan ocurrir.
Chuquicamata fue, durante años, EL SUELDO DE CHILE.
Chuquicamata era, más que una ciudad, una EXPERIENCIA. Era vivir "a todo cachete" en el desierto más árido del mundo.
Podría seguir ad eternum enumerando las características que hacían de este lugar una burbuja mágica, prácticamente libre de delincuencia, semáforos, REGLAS!!! Sin embargo todo eso ha terminado. Tuve el privilegio de despedirme en persona hace unas 3 semanas atrás.
Todos los medios de comunicación hablan del cierre del campamento (pese a que la industria, la mina de cobre seguirá funcionando a toda máquina durante otras 7 o más décadas), pero sólo unos pocos entendemos lo que esto realmente significa.
Por lo tanto, hay que celebrar. Celebrar no significa estar necesariamente alegre, pero sí reencontrarse con gente con la cual uno creció y comparte un pasado en común. Y para eso, habrá una FIESTA MASIVA este 29 de septiembre del 2007, en un lugar por definir (dependiendo de la cantidad de gente que confirme). En pocas horas ya van decenas de confirmados. ¿Cómo participar? Lee las instrucciones en este link, y envía los datos que ahí se piden a los correos que ahí aparecen.
Por ahora, los dejo con fotografías de Chuquicamata en este link, tomadas recientemente por mí y otras personas, y paso a describir en profundidad otra de mis 22 canciones favoritas de todos los tiempos.
Un abrazo nortino, Chuqui Amigo Mrx, este mensaje es para ti y todos quienes están siguiendo con atención mis 22 canciones favoritas. Quiero aclarar algo: no están en orden de preferencia. Son 22 pero la 8 puede gustarme tanto como la 1 o la 21. Esta canción tiene que ver con el títuo del post y con mi vida en Chuquicamata. The Real Thing, de Faith No More, una de mis bandas Top 5, es uno de mis temas favoritos.
Habla sobre "lo real". Sobre eso que tú y yo y aquel sabemos y conocemos. Aquello que no podemos negar. Eso que sentimos y vivimos con certeza absoluta. Algo que no puedes ni resistir ni refutar. Es the real thing.... un sentimiento conocido, la esencia de la verdad. Ese momento perfecto, ese momento de oro, sé que ustedes también lo sienten.
Faith No More y Mike Patton en especial son un grupo y un DIOS que me acompañan hace más de 15 años. The Real Thing es una de las canciones que más me han parado los pelos en mi vida. Aquí la pueden escuchar en versión estudio, y además observar la presentación de FNM en el tóxico Festival de Viña del Mar, que se lleva a cabo todos los años en la costa de la V Región, Chile. Esta performance es una muestra de potencia y agresividad ante un público huyendo despavorido. Deben haber quedado unas 2 mil personas observando a unos locos provenientes de San Francisco, California, en un espectáculo pocas veces antes visto. Observen a Patton cuando la canción explota. Así soy yo.
Quiero breve pero enormemente agradecer el apoyo brindado por muchos amig+s bloguer+s ante la difícil situación que vivió mi prima Roxana Contreras en Rusia, durante más de dos meses.
Todo se resolvió de buena forma, un tanto costosa eso sí, pero pudo haber sido peor. Debe pagar una multa de 600 dólares y así podrá regresar a USA y retomar sus estudios de doctorado.
En su momento fueron muy valiosas vuestras palabras y ayudas para contactar a los medios.