Me encanta hablar de las vicisitudes de la vida. De esas cosas que sólo para mí son importantes. Para mí y nadie más. Esas cosas que suceden en lo cotidiano, pero sólo yo les asigno un valor real, más allá de toda percepción u opinión foránea.Hace un tiempo cambié mi celular por otro un poco más moderno. Fue más por un tema de calidad de la señal que por simple consumismo. Ah, y de paso cambié de compañía telefónica. El caso es que yo hablo mucho por celular mientras conduzco. Me gusta aprovechar esos ratos perdidos para pedirle favores o dictar órdenes a medio mundo.
Hace unos 5 años, no existía ninguna otra forma de hablar que no fuera agarrando el mismo cuerpo del celular, depositando la oreja en el auricular, y alargando la trompa para llegar hasta el micrófono. Después vinieron los "manos libres", esos con cable, para no tener que despegar las manos del volante del auto mientras manejas.
Pero ahora lo que se usa son los "manos libres bluetooth". ¿Cuál es la gracia? Que se elimina el cable. Eso y que además puedes rediscar desde el mismo aparato, contestar o rechazar llamadas, discar por voz (diciendo en voz alta el nombre de alguien), o incluso escuchar radio. Mientras el aparatito esté a no más de 10 metros del celular, todo funcionará bien.
Así que me compré el dispositivo. Bueno, Bonito y casi Barato. ¿Por qué me lo compré? Pues porque el que tenía cables era muy peligroso!! Se me enredaba en los botones de la camisa, o a veces cuando pasaba una linda chica en bicicleta con shorts y peto por un costado y yo iba hablando, al girar la cabeza de manera brusca para ver la marca de la bicicleta, se me caía el audífono y quedaba enredado en mis pies y más de una vez estuve a punto de caer a un barranco. Y más encima la persona con la que hablaba se enojaba porque la dejaba hablando sola!!
Entonces ahora uso mi Nokia BH-200 (hasta nombre tienen estas cosas) y cero problemas. Todo unplugged. Sin cables, con las manos libres para, incluso, estar en la oficina hablando por teléfono mientras escribo un mail, disfruto de un café, y escribo en mi blog. Todo al mismo tiempo. Aumento de productividad y seguridad de una sola vez. ¿Qué tal?


