miércoles, junio 06, 2007

¡Quiero ser Director de Orquesta!

Hace años que no iba a un concierto de música docta. No clásica, como dicen algunos, sino docta. Hoy fui con mis abuelos maternos y mi Tía Ingrid, la hermana menor de mi mamá, al Teatro California en Irarrázaval. Más de 30 músicos deleitaron mis oídos (y también echaron a andar mi imaginación) con música de Felix Mendelssohn y Johannes Chrysostomus Theophilus Wolfgang Amadeus Mozart. Y me di cuenta de que ser director de orquesta es sencillamente lo mejor.

Es lejos lo mejor que le puede pasar a un hombre. Tener ese poder, ese carisma, esa autoridad para comandar a un grupo de discípulos, que ya son buenos, con el más leve -o enérgico- movimiento de manos. En realidad no son sólo las manos y brazos, sino toda la expresión corporal del director, lo que hace que los demás obedezcan y se sometan, solemnes, a las órdenes del maestro.

¡Cómo me gustaría sentir el sonido fresco y directo de violines, flautas, clarinetes, trombones, violonchelos, contrabajos, tambores, timbales, trompetas o el instrumento que se imaginen! Hacer bailar los sonidos, y yo danzar con ellos. Erguirme con pasión al frente de cada uno de los músicos, de espaldas al público, muy elegantemente vestido, y conducir todo tipo de emociones con cada movimiento de mi cuerpo.

Un director de orquesta es un líder capaz de silenciar multitudes, así como también de arrancar dolor, euforia, admiración, hasta nerviosismo con cada melodía, en cada clímax. ¡Qué mejor que ser director de orquesta! Nada, creo yo. Sentir como vibra el piso de tanto sonido junto y mezclado. Escuchar el atento silencio y respeto del público en cada remanso de la sinfonía.

Si bien estoy muy lejos de ser un gran conocedor de música docta y de directores de orquesta en general, hay un maestro que se ha ganado mi admiración. Un músico y director de orquesta muy famoso, que conocí la primera vez que escuché el increíble The Final Cut, de Pink Floyd (en estricto rigor debería decir by Roger Waters). Me refiero al grandioso Michael Kamen. Este MAESTRO ha trabajado con muchas bandas de rock, como por ejemplo Metallica. Y para silenciar todas las voces y dejar que sólo los instrumentos se comuniquen, en una de las más celebradas comuniones entre lo docto y el metal, los dejo con un himno de Metallica, versión orquestada y en vivo: The call of Ktulu.

15 comentarios:

Romina Millán dijo...

Buen tema

Anónimo dijo...

Hablando de juegos de niños Chuqui?
Musica.
si puedes recordar cuando los sonidos se hicieron melodicos entonces puedes ser conductor de tu propia musica.
El resto es historia triste que se eleva sobre teatros a oscuras cuando todos nos hacemos conductores de orquestas, recordamos las primeras notas en una guitarra, un tambor,..quizas en el sonido de nuestras voces cuando nos da por cantar.... algunos bien otros mal, pero todos cantamos.... porque historia triste te preguntaras?...porque se cuando entendi el valor de la musica... porque recuerdo a un amiguito que era huerfano y sinembargo tocaba clarinete en una orquesta, a los siete años supo encontrar otra familia... este fue mi primer rey mago...
mrx

Juan Andrés dijo...

De hecho siempre ha sido mi sueño ser director de orquesta.
Debería escribir al respecto.
Saludos!

Ticha dijo...

Yo he trabajado con directores de orquesta. Como corista eso sí y he estado en escena entre percusiones, vientos y cuerdas. También he deseado su poder, los he visto como superhéroes. No viene al caso contar muchas anécdotas, pero si contarte que no es lo mejor del mundo, sino probablemente lo mejor del mundo para ti.
Me explico ¿viste alguna vez el programa de canal 13 Viaje al Centro de la Música? Bueno, yo era adicta. En ese programa Rip Keller director de orquesta y pianista norteamericano, junto a Samy Benmayor artista plástico chileno, desentrañaban el origen de la música y el arte en general. Rip era el que más aportaba teóricamente y Samy ilustraba. Era fantástico (para mí) demasiado bueno para ser real y transmitido por la televisión abierta.
Para mí Rip era un verdadero superhéroe con superpoderes hasta que en el último capitulo se sacó el traje y dio a conocer su identidad.
En ese capitulo dijo que lo que siempre quiso ser fue cantante y nunca tuvo pasta para ello. Que aún siendo capaz de ser director de orquesta nunca supo interpretar de manera que lo llenara. Lo tenía todo, técnica y conocimientos que ya se quisiera cualquiera, sin embargo, no poseía la condición natural, el feeling que se necesita para que las notas salieran de su interior tan naturales como su respiración.
Para Rip Keller, obviamente ser director de orquesta no es lo máximo, porque ya lo es y el máximo para todos es ser lo que no hemos conseguido.
Salu2.

Margarita Starr. dijo...

concuerdo contigo: ir a un concierto de música docta es una de las mejores experiencias que puede tener un ser humano

hubo un tiempo en que fui a varios y también a la ópera. Eran días en las circunstancias me pertimitían ir al Teatro Muncipal de Santiago. Bueno, ya sabes, todo tiempo pasado fue mejor.

Yo no sería directora. Me gustaría ser la chica del cello. He pensado en comprarme uno, pagar por dos clases y luego dejar que sea la inspiración divina la que me guíe. Pero ciento cuarenta mil pesos es mucho para alguien que no tiene trabajo y sigue siendo parásito de sus padres.

Quizás algún día o en mi cumpleaños. Si el año pasado me regalaron el bajo y para la navidad accedieron a darme una armónica melódica, ¿ por qué ahora noe me regalarían un cello?

saludos

D.

pd: Desecretion smile es lo mejor y su video conmueve. Lo RHCP son grandes. Ojalá vengan otra vez.

Faracita dijo...

Escuchar música en vivo en cualquiera de sus expresiones tiene esa agia... esa invocación inmediata a sensaciones...

Más aún cuando es clásica y sientes las percusiones en el pecho y los violines te separan del suelo.

Me encanta!
Hace rato que ando pegá con ir a la ópera porque no he ido nunca. Espero me mueva.

Aunque difiero contigo, yo no quiero ser director de orquesta... quiero sentarme ahí... ojalá en un lugar oscuro y soñar... soñar mientras los instrumentos llenan mi espíritu.

Chuqui dijo...

Hola Romina: ¿Buentema el tema del post o la canción?

Estimado Mrx: Lo importante es si tu amigo (o rey mago) está bien ahora. Si está bien, entonces es un triunfador!!

Juan Andrés: Escribe tú impresión al respecto. Pero házlo al salir de un concierto, para que tengas todas las melodías en tu mente, cosa de transformarlas en palabras.

Ticha: Agradezco tu extenso comentario. En realidad nunca me había puesto a pensar en que un director de orquesta podría sentirse así, como se siente el de tu historia al final. Tal vez es donde aún guardo fresco en mi memoria el recuerdo de ver a este director "superpoderoso" hace un par de semanas.

Bienvenida, Martarita.Starkey (ese es el apellido real de mi tocayo, no?): Es fuerte esa frase de que "todo tiempo pasado fue mejor". Noto melancolía en tus palabras. Uno de los instrumentos en los que más me fijé, ese día, fue precisamente en el violonchelo, o simplemente "cello". Yo toco (aba) guitarra, y nunca me dieron los dedos para el bajo, jeje.

Faracita: yo nunca he ido a la Opera!! Es decir, una sola vez, en USA, cuando tenía 15, pero ni lo recuerdo así que no cuenta. Hora de ponerse las pilas!!

Romina Millán dijo...

la canción

Sub-Urbana dijo...

Ser director de partituras ha de ser una tarea caótica. Que te hace sentir ¨por sobre¨la música y te levanta el ego a alturas incomprendibles, y que te hace ser insoportable en la convivencia humana. Etc,etc. De hecho muchos escritores y mujeres varias declaran que el músico es en su escencia un cretino. Ni hablar de los que dirigen, es cosa de leer biografías de compositores y directores....
Lo mejor es tener la capacidad de asombro ante la música.

Anónimo dijo...

Ja!.. es verdad que muchos musicos, muchos artistas son cretinos!... Es el ego que se convierte en egoismo, quiza la creatividad requiere de estos meritos personales?!..ja!
Pero no todo musico es propenso a la cretinidad, solo los que se olvidan que lo hacen por amor a la musica...y terminan haciendolo mas por el signo dollar... aun me gusta ir a ver los grupos que estan naciendo porque todavia reflejan esa inocencia y amor a la materia... Pero se que algun dia los vere convertidos en prima donnas...
mrx

Cata Fdez dijo...

no puedo opinar hoy dia, per volveré. Te invité en mi blog para saber más de ti... jejejeje... pero puedes simplemente darte por avisado y por querido... el resto. con el tiempo.

Anónimo dijo...

Muy buena la página.

Anónimo dijo...

Es Verdad.. ser director de orquesta es relativamente aldo sencillo pero con una gran resposnsabilidad.Yo igual quisiera ser Director de Orquesta. yo veo mucho los videos de Sergiu Celibidache me encanta como dirige la orquesta. lo hace con animo y con un verdadero sentimiento... QUIERO SER COMO EL!!!!

Anónimo dijo...

uyyy, no hay nada mejor que este director de orquesta...
http://www.youtube.com/watch?v=BX1ljYx3g3k

Anónimo dijo...

Hola a todos!!!

Y me di cuenta de que ser director de orquesta es sencillamente lo mejor.

Estoy plenamente contigo en esto!!

Es lejos lo mejor que le puede pasar a un hombre. Tener ese poder, ese carisma, esa autoridad para comandar a un grupo de discípulos, que ya son buenos, con el más leve -o enérgico- movimiento de manos. En realidad no son sólo las manos y brazos, sino toda la expresión corporal del director, lo que hace que los demás obedezcan y se sometan, solemnes, a las órdenes del maestro.

Con este párrafo dices poco de tí como hombre!! y metes a todos en el saco. He de ser franca porque me ha llamado la atención, un director de orquesta como http://www.angelluisperez.com/ está muy lejos de sentir eso que crees tú sentir.

¡Cómo me gustaría sentir el sonido fresco y directo de violines, flautas, clarinetes, trombones, violonchelos, contrabajos, tambores, timbales, trompetas o el instrumento que se imaginen! Hacer bailar los sonidos, y yo danzar con ellos. Erguirme con pasión al frente de cada uno de los músicos, de espaldas al público, muy elegantemente vestido, y conducir todo tipo de emociones con cada movimiento de mi cuerpo.

Un director de orquesta es un líder capaz de silenciar multitudes,

Siempre encontrarás alguno que desafina ;9


así como también de arrancar dolor, euforia, admiración, hasta nerviosismo con cada melodía, en cada clímax. ¡Qué mejor que ser director de orquesta! Nada, creo yo. Sentir como vibra el piso de tanto sonido junto y mezclado. Escuchar el atento silencio y respeto del público en cada remanso de la sinfonía.

pienso que cada pequeña diferencia se refleja en tu cuerpo cuando mueves tu cuerpo para dirigir!!. ¿Es como un don no creeis? ;9

Yo pinto cuadros, a la vez que dirijo con mis pinceles la canción que en ese momento me inspira... todo un show!! ja ja

Es simplemente hacerte reconsiderar esa parte en la que sí puede ser que te sientas fuerte y capaz de todo pero no porque domines a otros!!!

Un abrazo a todos
Olivia Ribó